domingo, 26 de octubre de 2008

Días de luz


Hemos pasado días de frío, y ayer, de repente, hizo calor y mucho Sol. En algún momento de la mañana debió hacer aire y el día se llenó de luz. No quedaba contaminación, la había arrastrado, y cuando eso pasa en Madrid todo parece diferente. Es especialmente agradable cuando ocurre en un día de fin de semana.

Incluso la incorporación de la M-40 me pareció preciosa. El nuevo horizonte madrileño brillaba, y detrás, se podían ver las montañas de la sierra. Muy pocos días al año se tiene una visión así.

Me sentí tan bien que empecé a tener ideas para escribir. Y fue extraño porque cuanto mejor me siento menos ideas tengo. Hoy, un nuevo día lleno de luz, me ha apetecido escuchar a Leonard Cohen, Velvet Underground y Nico, normalmente reservados para los días de lluvia.

Me gusta esta luz y me gustaría que se quedase durante días, pero cambiará tarde o temprano. Así es como debe ser y así es como será. No me importa que cambie, me amoldaré. Ni luces pasadas ni luces futuras. Sólo la de hoy.

jueves, 16 de octubre de 2008

"Más extraño que la ficción"


Hoy he llegado pronto a clase. He ido al baño a beber agua y justo cuando estaba a punto de irme ha entrado una compañera de clase:

-¡Anda, qué gracia! Siempre nos encontramos en el baño - dijo ella.
-Ya, qué curioso - dije yo, después de pestañear un par de veces.

La cosa es que he contestado un poco por inercia. Ella parecía muy segura de que nos hayamos visto más veces en el baño antes de clase, pero yo no lo recuerdo. Después de pensarlo un rato me vino una imagen borrosa de que algo así haya pasado, pero puede que sea un falso recuerdo que me haya inventado.

Me ha chocado mucho. Últimamente no tengo memoria para recordar nada que no tenga cierta importancia. Supongo que es porque el último año ha sido complicado. Demasiada información para procesar y una mala administración de esa información por mi parte.

Hoy me siento especialmente extraña y un poco cansada. Cuando estoy así siempre pienso en que puede que mañana sea un día mejor, o pienso que al menos espero que no sea peor. Hoy es un de esos pocos días en los que espero que el día de mañana sea mejor.

domingo, 5 de octubre de 2008

Mrs. Robinson


"We'd like to know
a little bit about you"

De vez en cuando vivo uno de esos momentos mágicos, de los que sólo se pueden tener con la música. Te acuerdas de una canción, la escuchas en la tele o alguien la pone en su blog. La escuchas y algo pasa. Sientes algo por dentro y de repente tu estado de ánimo cambia. Era la canción perfecta en ese día, en ese momento.

Ayer, y una vez más, me pasó con la cancion más radiada de Simon & Garfunkel. Vi un link y me metí. Suficiente. Me pasé todo el día cantando, tarareando y escuchando sus discos. Buen humor bestial.

Coo coo ca-choo, Mrs. Robinson...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Infierno bloguero

Unos dos días después de escribir mi última entrada ocurrió algo que hasta ahora no me había pasado nunca: no podía entrar en mi cuenta blogger. Al principio pensé que sería algo del servidor, de mi conexión o algún misterio de la informática. Pobré en otros ordeandores y nada.

Hoy venía decidida a abrir una nueva cuenta. Ya no podía más. En este tiempo he querido escribir sobre muchas cosas en el blog, aunque sólo fuera con comentarios anónimos, pero es que no me dejaba hacer ni eso. Mi cuñado me dijo que intentara contactar de alguna manera pero tampoco pude. Empezaba a ponerme paranoica e incluso empezaba a pensar que era una rebelión de las máquinas contra mí. Hoy por fin, y como por arte de magia, he podido entrar con toda normalidad.

Mis disculpas porque hubo comentarios que se quedaron en el aire, sin contestar. Espero poder volver a la normalidad bloguera. Cruzaré los dedos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Inevitable


A veces pienso que la vida podría ser mucho más sencilla.

Nosotros la hacemos complicada.

A mí me gustaría que fuese menos compleja, pero perdería encanto.

domingo, 31 de agosto de 2008

Pandora

Cuando tenía unos nueve años uno de mis hermanos me compró un libro de cuentos de Gianni Rodari. Hubo uno que me hizo pensar mucho. Se llama "Jaime de Cristal". Era la historia de un niño que nació transparente. Era como de cristal, pero no se rompía. Se podía ver cómo latía su corazón y se podían ver sus pensamientos. Eso quería decir que no podía decir mentiras ni guardar secretos. La gente sabía la respuesta a lo que le preguntaban antes de que contestase y todo el mundo se volvía amable a su lado. El cuento termina diciendo que la verdad puede ser tan luminosa como el día y tan terrible como un huracán.

Ya por aquel entonces aquel cuento me chocó. Intenté imaginar qué pasaría si yo fuese de cristal. No me gustó nada la idea. Prefería las cosas como estaban, y la sola idea de ser transparente me parecía horrible.

A veces pienso que todos tenemos una caja de Pandora. En ella guardamos cosas que hemos hecho, visto, sentido o vivido y que no le diríamos a nadie. Esa idea me parece tan fascinante como inquietante. Todos tenemos secretos, cosas que no le contaríamos nunca a nadie.

Hace casi cuatro semanas que abrí mi caja de Pandora. De ella salió un secreto, el más oscuro de los que tengo. Era un secreto que me estaba haciendo mucho daño. Era el motivo por el cual me horrorizaba ser transparente y que los demás se enterasen. Ese secreto ya llevaba en mi cajita desde antes de leer el cuento. Para cuando lo leí empezaba a darme cuenta de que contarlo podía acarrear terribles consecuencias.

Me pregunto inevitablemente cómo habría sido mi vida si no lo hubiese guardado. Siempre deshecho la pregunta rápidamente, no tiene ningún sentido a estas alturas.

A veces no tiene importancia guardar ciertos secretos. Otras veces, sin embargo, no se debería. En ocaciones es difícil decidir qué secretos debemos guardar y cuales sería mejor contar. Supongo que intentamos hacerlo lo mejor posible, pero no siempre se consigue.

martes, 19 de agosto de 2008

De vuelta

Es la primera vez que paso más de un mes sin escribir. Hace ya tres semanas que estoy de vacaciones y supongo que al final me he tomado vacaciones de todo. Sin darme cuenta he ido desconectando y sin querer también he desconectado del blog. Me ha venido bien la desconexión total.

Estuve en la isla. Vaciones y reencuentros, no podía pedir más. Al volver siempre me dicen: "vienes distinta". No saben cuanto.

Volví a Madrid y me volví a ir para empezar una segunda etapa de vaciones. Es una etapa más fría en todos los sentidos, pero siempre me ha dado la sensación de que el frío del norte es cálido, se deja llevar.

Y ahora, de repente, me apetece escribir a todas horas. Señal inequívoca de que he descansado lo suficiente y de que he recargado las pilas. Además vuelvo con una novedad: una cuenta Twitter. No sé yo si durará, pero por el momento probaré.